Actividad 11

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Actividad 9

1.- ¿Qué crees que está sintiendo la pianista al interpretar esta obra? Al principio siento que el, vaya a la redundancia, siente una paz y tranquilidad, la música apenas se esta desarrollando y aun no llega al clímax por lo que el la sigue con tranquilidad hasta que comienza la melodía a ponerme mas fuerte, mas intensa. Ahi se ve que esta apasionado y alegre, disfrutando cada momento de la melodía.
2.- ¿Qué te transmiten esos sonidos que activa con sus manos y que resuenan en el piano? Me dan ganas de tocar también, cerrar los ojos e imaginarme alguna escena que tenga que ver con el ritmo de la canción, me pasa sus ganas de seguir tocando hasta el final.
3.- Cuál de los cuatro métodos de composición será el adecuado para ti en cuanto (para) la evidencia 2 (Proyecto final “Concierto”)? Imitación

Actividad 8

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¿Cómo se relacionan los géneros musicales a tu vida cotidiana?

Todos tenemos diferentes gustos para la música, puede haber géneros que te agraden, te encanten o definitivamente te desagraden, en lo personal, la música que no me gusta si influye en mi vida diaria, ya que es algo que no me hace feliz de escuchar y puede provocar que mi ánimo cambio a uno de mal humor. Además de que ese género de música que me desagrada hace que vea mal a las otras personas que la escuchan aunque tal vez no tenga nada que ver en como son pero es la primera impresión

Mientras que el género que me gusta hace que lo disfrute al máximo y me den ganas de moverme y estar feliz. Ya depende de cada persona como tome personalmente los géneros y cómo influyen en su vida.

Actividad 7

  1. El maestro inicia la clase con la explicación del tema y organiza una sesión grupal de diálogo sobre el tema “La música como fenómeno colaborativo: bandas, orquestas y directores”, en donde aborda los siguientes puntos:
    1. Las nuevas formas de colaboración en línea: No estaba informada de este tipo de situación, había visto en internet personas que tocaban una canción, en diferentes cuadros y cada quien con su instrumento, supongo que es algo muy parecido. Esta nueva forma es muy buena, te ayuda demasiado porque si tu eres uno solo, puedes buscar apoyo de otra parte con un buen nivel de música.  La tecnología sigue avanzando y nosotros tenemos que acoplarnos a ella, no es mala idea la colaboración en linea, pueden salir mejores canciones.
    2. ¿Qué pueden aprender de la colaboración en la música y para aplicarlo en su vida? Que cuando las personas se juntan, intercambian varios puntos de vista, pueden ser diferentes pero aprenderán a tolerar y darle oportunidad a otras cosas que ellos desconocen, pienso que su mente estará mas abierta para nuevas ideas y serán innovadores, el resultado sera muy satisfactorio.
    3. ¿Qué tipos de ensambles conocen?La exigencia es unificar y buscar de manera constante la uniformidad del sonido a les intensidades, vibrato, dinámica, ataques, respiraciones, etc., entre instrumentos muy distintos, lo cual favorece el desarrollo del sentido del diálogo y, como última finalidad, al de la comunicación.

Actividad 6

Resumen: Muchos musicólogos coinciden al sugerir que las primeras expresiones musicales ocurrieron cuando el ser humano fue capaz de escuchar, imitar y reproducir los patrones y sonidos de su ritmo interno y de la naturaleza que lo rodeaba. Muy pronto, nuestros ancestros comprendieron que si ordenaban regularmente algunos sonidos, podían generar ritmos que incitaban a las personas a moverse y experimentar emociones específicas.

La palabra ritmo proviene del el latín rhythmus, el ritmo es un orden acompasado en la sucesión de las cosas

Preguntas en equipo:

Reflexión sobre el ritmo: El ritmo es algo muy importante para la música, ya que sin el, no tendríamos una buena coordinación y podríamos perdernos en el transcurso de la melodía que estamos haciendo. Es lo que nos guía en una música, un bit que nos va marcando y dar lugar a un nuevo sonido para que se uno a la melodía.

Evidencia 1

Un perro blanco se encontraba caminando por las aceras de la calle, en busca de algún alimento que pudiera saciarlo por lo menos un momento.

Doblo en una esquina y se adentró a un callejón.

No había nadie, solo él y un bote lleno de basura que seguramente, el restaurant de alado dejo  ahí.

Él no era un perro especial, no era grande, ni audaz, solo un pequeño animal que intenta sobrevivir cada dio de su corta vida.

Pero hasta para eso hay que ser inteligentes, como él era muy débil, tenía que mantenerse en alerta todo el tiempo o esconderse cuando sintiera que otros animales se acercasen.

Si otro animal quisiera buscar pleito con él, perdería en segundos.

Por otra parte, le encantaría tener un acompañante, alguien con quien pasar sus “aventuras” perrunas, pero no había nadie.

El perro  se acercó sin prisa lo que sería su almuerzo, con sus patas empujo el bote y este cayó al suelo.

El sonido resonó en la pequeña calle.

Después de eso solo sigue el silencio, ni siquiera el ruido de las calles llegaba a ser tan penetrante.

El pequeño animal comenzó a hurgar el bote, en busca de algo comestible pero para el casi todo lo era.

Pensó que era su día de suerte, en una caja de plástico, se encontraba un gran trozo de carne con demás sobras. Un verdadero festín a su vista.

Comenzó a comer, rápidamente. Tenía hambre, mucha hambre.

El pobre animal llevaba días sin comer y si lo hacía, eran pequeños trozos que no lo llenaban.

Estaba a punto de terminar, cuando escucho que alguien se acercaba, le entraron nervios, se escuchaba tan cerca que no alcanzo a reaccionar y esconderse.

Se atrevió a dar la vuelta, solo se encontró con otro perro, de un tamaño más grande que él, de un color café intenso, con algunas manchas negras.

El más pequeño no hizo ruido, solo agacho la cabeza y se movió para darle paso al otro perro.

El perro café se acercó con confianza al bote, en la primera hurgado saco la mitad de una hamburguesa.

El más grande solo miro al más pequeño.

Le debido una mirada confusa pequeño, se movió a un lado e hizo un ademan con la cabeza para que se acercara el otro.

El perro blanco no quiso acercarse y mantuvo la distancia, solo quería irse a buscar comida en otro lado y evitarse futuras peleas.

Pero el otro perro, al ver que él no se acercaba, tomo un trozo de comida y se lo llevo.

Lo dejo en el suelo, cerca del perro blanco y se sentó, observándolo y meneando la cola en signo de felicidad.

El pequeño perro se preguntaba si podía tomar aquel bocado que le dio el otro, pero al ver su cara, se dio cuenta que se lo estaba dando con buena intención.

No dudo más y se agacho para devorarlo, cuando termino vio que el otro estaba hurgando de nuevo.

De nuevo el perro más grande lo miro, dio unos pequeños saltitos ahí donde estaba, moviéndose de un lado a otro señalando el bote.

Entonces el perro blanco lo entendió, podían compartir lo que había dentro sin problemas.

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Después de eso, comenzaron a andar juntos, se hicieron amigos al poco rato de andar juntos por la calle.

El perro blanco no podía estar más feliz, había encontrado un acompañante.

No solo buscaban comida en compañía, el mayor lo protegía cuando otros animales buscaban pleito.

Mientras que el, como se sabía las calles de memoria, ayudaba a buscar ciertos lugares para que hicieran diversas cosas.

De alguna manera se complementaban, o eso pensaba el perro blanco, aunque él no fuera de mucha utilidad, sabía de antemano que para el perro café era importante su presencia.

Por primera vez en su vida perruna, se sentía seguro y llenado de un confort que no podía el explicarse.

Pero no todo podía ser paz y tranquilidad, un día mientras estaban regresando al lugar donde solían dormir. Varios perros los interceptaron a la mitad del camino.

Ambos perros tomaron una postura defensiva, los otros perros no se veían amigables y solo se les veía cara de enojo.

Antes de que se dieran cuenta, el más grande de los otros perros corrió hacia ellos para soltar una mordida.

El perro café empujo con su cuerpo a su amigo el perro blanco para que no se lastimara y el impacto le llego a él.

El perro blanco solo miro como ambos perros  grandes y furiosos, comenzaban a pelear.

Para su sorpresa, los demás perros solo miraban, sin meterse y eso lo tranquilizo un poco.

El perro blanco quería ayudar a su amigo, pero sabía que estorbaría si solo se metiera.

Cuando vio que su amigo el perro café estaba recibiendo muchos daños y que parecía muy débil, fue cunando intercedo en la pelea.

Con un coraje que el mismo desconocía, empujo al otro perro con su cabeza, utilizo todas sus fuerzas y lo único que logro fue moverlo unos centímetros.

Centímetros que sirvieron de mucho para que dejaran de lastimar a su amigo.

Los perros solo miraron sorprendidos y el jefe parecía inmóvil, el perro blanco se alegró pensando que se irían sin más problemas pero no.

No todo en la vida era fácil y él no contaba con una buena suerte.

El jefe se movió rápido que antes y de una atada saco volando al perro pequeño, este choco con una pared.

Cuando se pudo levantar, su amigo y el jefe perro estaban peleando de nuevo, pero peor que antes.

Se notaba que el jefe lo quería matar, él lo sabía y no podía hacer nada

Por débil y miedoso.

Sus pequeñas patas comenzaron a temblar mientras veía el agresivo encuentro.

En un parpadear, el jefe acabo con su amigo y todos los perros que le seguían se fueron con él.

El perro blanco se acercó deprisa, su amigo estaba en el suelo y sangraba mucho, ni siquiera podía decir de que parte era de tantas heridas que tenía.

Su amigo tenía cerrado los ojos y respiraba pesadamente.

Con lo que le quedaba de fuera. Intento ladrar, decirle algo al perro blanco pero todo fue inútil.

El perro café ya estaba muy herido como para hacer cualquier cosa.

El perro blanco, de alguna manera, logro mover a su amigo a una zona más segura.

Estaban debajo de un puente con rio, ahí el perro blanco intentaba que su amigo reaccionara.

El perro café aun respiraba pero ya no se movía, el perro pequeño entro en pánico.

No sabía que hacer para ayudarlo, al parecer ya no tenía salvación.

La pelea lo daño drásticamente.

El perro blanco no hizo nada para ayudarlo.

Nada.

Y ahora estaba pagando las consecuencias, su único amigo estaba muriendo frente a sus ojos.

Comenzó a llover, un rayo ilumino el cielo para después llegar con un trueno que le calaba los huesos.

Solo espero, ahí.

Sin hacer nada, porque no podía hacer nada.

Antes de que se diera cuenta, su amigo había muerto.

Muerto por su cobardía.

Muerto porque él no sabía defenderse y menos a su amigo.

Solo se echó a su lado, intentando darle calor.

Los perros si lloraban, y el perro blanco lo estaba haciendo en ese momento, lamentándose en silencio.

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Pasaron días desde el incidente.

A su amigo el perro café, ya lo habían recogido.

Unos humanos lo tomaron y se lo llevaron.

El perro blanco desconfiaba mucho de los humanos, siguió como pudo el carro donde llevaban  a su amigo.

Aunque estaba cansado y sin aliento, siguió corriendo para no perder de vista el carro.

Escuchaba más carros, que pitaban, arrancaban y frenaban.

Pero el solo corrió hacia uno.

De un momento a otro, habían llegado a lo que parecía un basurero, enorme para el perro blanco.

Y tiraron a su amigo sin cuidado, a un  montón de basura, como si él también lo fuera.

A veces pensaba que como los humanos podían ser tan desconsiderados, solo cuando se trataba de uno de ellos, le daban el entierro más digno.

Pero a los animales ni se diga, solo los echaban a un lado como vil basura.

Eso pensaba el, podía existir gente buena, claro, pero a él no le toco la suerte de conocer alguno.

Siempre tiene mala suerte.

Fue donde su amigo y se acostó un poco lejos pero aun lo tenía en visión.

Toda la alegría que paso con su amigo se había ido, se sentía tan triste que ya ni tenía ganas de vivir.

Cargaba una culpa espantosa en su corazón, nunca se la podrían sacar.

Y ahí, mientras el sol se ocultaba para dar paso a la noche, decidió no volver a irse.

Se quedaría con su amigo hasta el final.

Su final.

Porque ahora no tenía a nadie, como antes.

De nuevo estaba solo.

Solo como perro.